Pues bien, hoy he decidido hablar de uno de los ejemplos más impresionantes de belleza del archipiélago de Madeira: las islas Desertas, que puedo ver desde la ventana lateral de mi habitación y que me cautivan por su belleza volcánica y su fuerte vínculo con el entorno como reserva natural.


Las islas Desertas forman un subarchipiélago dentro del archipiélago de Madeira; son de origen volcánico y se encuentran al sureste de la isla de Madeira. Están formadas por tres islas —Ilhéu Chão, Deserta Grande y Bugio— que, desde el punto de vista administrativo, pertenecen a la parroquia de Santa Cruz, donde vivo, y en los días despejados, los tonos rojizos y amarillentos reflejan toda esa belleza paisajística, fácilmente visible desde la costa sur de Madeira.

Las islas Desertas son conocidas por ser un refugio para las aves pequeñas, entre las que se encuentra el juguetón arao común (de los que viven allí unos 23 ejemplares), así como para invertebrados como la tarántula de las Desertas (Lycosa ingens), que es endémica… por no hablar de una amplia variedad de plantas de las formas más diversas.

Esta zona pasó a ser un espacio protegido en mayo de 1990 y fue declarada reserva natural en 1995. La pesca submarina está prohibida en toda la zona y, debido a sus acantilados muy escarpados, el acceso a las playas es prácticamente imposible; la única forma de llegar es en barco. El acceso privado está restringido, pero, a nivel comercial, unas tres empresas con sede en Funchal ofrecen excursiones de día completo a la zona (de 9:00 a 19:00) por un precio aproximado de 80 euros por persona, con almuerzo incluido.
Aquí está permitido bañarse, y no es de extrañar que el conservacionista Jacques Cousteau dijera que allí había encontrado las aguas más cristalinas del mundo. Gracias a la agradable temperatura del agua, el buceo con tubo es casi una actividad imprescindible para los amantes del mar. Por supuesto, los guardas forestales —miembros del Parque Natural de Madeira— permanecen atentos para garantizar el cuidado adecuado del medio ambiente.

Visitar este lugar es como hacer un viaje al pasado y maravillarse ante un paisaje increíble en el que la naturaleza y la conservación del medio ambiente van de la mano. Comprueba por ti mismo que las Desertas son un paraíso único en la Tierra.
Si quieres más información, solo tienes que enviarnos un mensaje… Estaremos encantados de acompañarte a descubrir este rincón de la naturaleza.
Imágenes: VisitMadeira y Bonita da Madeira